Posts Tagged ‘madurez’

La edad de las mujeres

22 August 2017

twitter: @eugenio_fouz

(Eva Mendes, modelo y actriz)

Nadie como él para contarlo. El autor de “El síndrome de Ulises” escribe sobre las mujeres de más de cuarenta años.

*

LAS MUJERES DE MÁS DE 40

Santiago Gamboa

E Mendes

Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, algunas más… y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus  incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.

Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa… 

Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.

Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan…. Herederas de la “revolución sexual” de la década de los 6O y de las corrientes feministas, otras con resabios de ‘esas épocas…. que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.

Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas verdades!, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja.

Eva-Mendes-Photoshoot-17

Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar.

Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo. Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 40 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte…. “Qué estás pensando?” No le interesa lo que estás pensando!!!

Si una mujer de más de 40 no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 40, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere.

Son muy pocas las mujeres de más de 40 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 40, tiene cubierta su cuota de relaciones “importantes” y “compromisos”. Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo.

Las mujeres de más de 40 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Solo una mujer más joven e inmadura puede llegar a ignorar a su mejor amiga.

Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 40 y por múltiples razones.

Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 40,50 inteligente, divertida y sexy hay un hombre con casi o más de 50… pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años.

¡¡Señoras….. les pido perdón por ello….!!!

**

El sentido de la educación

17 November 2016

twitter: @eugenio_fouz

botellonfeten

EXILIO INTERIOR

 

“Insist on yourself; never imitate” (RALPH WALDO EMERSON)

Un amigo me hizo reír el otro día al contarme que cuando era pequeño mientras veía la televisión sus hermanos le hicieron creer que no era él el único espectador, es decir, que la gente del otro lado de la pantalla podía verle si el aparato estaba encendido. Tal cual. Como si se tratase de una pantalla de esas de doble sentido de la célebre novela 1984 de Orwell. Me confesaba que desde entonces le preocupaba sentarse a ver la tele de cualquier manera y que dejó de hurgarse la nariz y hacer gestos raros. Se ponía serio cada vez que salía en la pantalla una chica que le gustaba. Me río, pero yo habría hecho lo mismo.

Hoy, ese amigo y yo nos hemos vuelto a encontrar y hablamos de cómo pasamos de aquella extrañeza que nos produjo la televisión a la cotidianeidad de la realidad virtual. En fin, como decía, hablamos de la inocencia que vivimos los dos. Recordamos el respeto que sentíamos entonces por todo. Obedecíamos a nuestros padres y a los profesores y no éramos tontos ni ilusos. Teníamos miedos que eran reales. Había cosas que pasaban de verdad y te dejaban aturdido unos días o durante semanas. No teníamos prisa por ser mayores.

Ahora, los chavales no quieren eso. Aparentemente, los adolescentes quieren vivir lo que no les corresponde. Ellos prefieren saltarse etapas y pretender ser lo que no pueden ser todavía. Los adolescentes hablan como adultos, fuman y beben, salen sin límite, disponen de un teléfono propio con saldo, un perfil en las redes sociales y sueñan con ser famosos. Y que sea rápido. La verdad es que lo tienen fácil.

Esto viene a cuento de la noticia de la muerte de una chica, el pasado 1 de noviembre, a consecuencia del consumo desmedido de alcohol en una salida clásica de botelleo. Lo triste del caso es que los chicos conocen el daño que ocasiona la bebida sin control, saben que no tienen edad ni razones para beber, que las fiestas clandestinas con alcohol no están permitidas y, con todo, burlan a la policía y se refugian en lugares cada vez más escondidos para seguir la fiesta. La chica no quería morirse esa noche. Nadie quería esto. Y sin embargo, sucedió. Uno se pregunta para qué sirve la educación o qué significa hoy en día ser padre. Nos falta vivir la vida más despacio.

Es cierto que en otro tiempo, mi amigo y yo queríamos divertirnos y ser amigos toda la vida. Teníamos miedos, por supuesto, y sabíamos que si hacíamos algo mal nos tocaría pagarlo. Teníamos miedo al fracaso en la escuela, a caer mal, a no aprender nada; pero había una clase de obediencia, una idea clara de principios y valores que traíamos aprendidos de casa. Si había algo que nos asustaba de verdad era la posibilidad de que no nos quisieran nuestros padres. Queríamos ser queridos, que se preocupasen por nosotros. Queríamos ser buena gente, dicho de otro modo, ser educados.

 [artículo de opinión publicado en @laverdad_es el día 16 de noviembre de 2016]

 


Journalism As Literature

A graduate seminar at the University of Florida

Suspendermen

Elements of True Gentlemen

Elloboestaaqui

Disentería literaria

Garrafablog

El primer blog de Garrafón en habla hispana

A Guy's Moleskine Notebook

Books. Reflections. Travel.

Cass in the Wilds

Stick your face in the schnoz of a dandelion

efnotebloc

crear siempre, aprender y guardar la llama