Posts Tagged ‘esfuerzo’

Derechos a diestro y siniestro

7 February 2021

twitter: @eugenio_fouz

-@tumblr-

Derechos a diestro y siniestro
Eugenio Fouz

And you called yourself a teacher? / I didn´t call myself anything. I was more than a teacher. And less.” (Frank McCourt)

Las escuelas sirven para educar y enseñar cosas a los alumnos que acuden a ellas. Aunque parezca una obviedad, a veces conviene recordarlo. Para enseñar una asignatura en clase el profesor cuenta con alumnos que prestan atención, permanecen en silencio mientras habla y toman notas de vez en cuando. En el supuesto de que el alumno pertenezca a la categoría inmediatamente superior, dedicará tiempo fuera del aula a reflexionar, leer, releer, escribir y estudiar apuntes, consultar libros-más de uno- y aprender de memoria determinados puntos vistos en clase.

Si todo sigue su curso normal, el profesor enseña y el alumno aprende. Todo lo aprendido debe ser demostrado por el alumno a un observador objetivo e imparcial que es el profesor -por extensión, el centro educativo al que pertenece. A lo largo de los días de clase, el profesor propone ejercicios para realizar dentro y fuera de clase y finalmente, test o exámenes. Los exámenes son una forma de valorar el conocimiento de los alumnos. La verdad es que no debería ser el único modo de hacer esto. De hecho, cada profesor cuenta con su propio método recogido en el apartado de evaluación incluido en la programación didáctica de su asignatura.

Entre otros aspectos, la evaluación debe contemplar además un porcentaje que valore la actitud del alumno, su trabajo en el aula (cuaderno, pizarra, fichas, intervenciones) test sin aviso previo, exámenes y ejercicios. Otro aspecto a tener en cuenta es la asistencia. Muchos profesores asumimos la asistencia como un valor incuestionable; no obstante, hay alumnos que se ausentan y justifican -otros ni siquiera se molestan en esto- su falta puntualmente. Los profesores tendríamos que contabilizar la asistencia a partir de un porcentaje razonable de asistencia y no como viene aplicándose ahora, asumiendo un tanto de faltas admitidas. La asistencia ha de ser activa, porque siguiendo a Steven Wrighthay una fina línea que separa al pescador del individuo parado en la orilla sin hacer nada como un idiota”.

Llegado el final de cada trimestre se realizan exámenes de evaluación gracias a los cuales los profesores medimos el alcance del conocimiento, habilidades y parte de las competencias adquiridas por nuestros alumnos. En ocasiones hay suspensos y los alumnos quieren ver sus exámenes y el modo en que han sido calificados. Los profesores explican dónde, cómo y qué han hecho mal. La mejor explicación, la explicación más objetiva de una prueba, calificación, valoración y errores la conoce el profesor.

A principios del año 2019, un artículo publicado en el diario EL PAÍS se hacía eco de una cuestión que preocupaba a los padres de los alumnos, a los alumnos y a los profesores (Ignacio Zafra y Ana Torres, “¿Tienen derecho las familias a revisar los exámenes corregidos de sus hijos?“; El País, 31.01.2019). El caso está resuelto a favor de los padres y los alumnos. Según argumentaron algunos padres, no se veían capaces de entender las aclaraciones de los profesores en ciertas asignaturas consideradas difíciles para ellos que quieren involucrarse en la educación de sus hijos. Ahí radica parte del desencuentro. Los hijos son quienes han de ser enseñados y evaluados, no sus padres.

Con todo, hay alumnos descontentos a causa de la severidad de algunos docentes a la hora de corregir los errores que ellos -y probablemente sus padres también- consideran irrelevantes o triviales. En lugar de eso, deberían agradecer la dedicación del profesor y el nivel de exigencia requerido. Un profesional de la enseñanza está dedicado a su asignatura y quiere que sus contenidos se entiendan y se aprendan bien.

Por dar un ejemplo, el instructor de natación indulgente podría suponer un riesgo para sus pupilos haciéndoles creer que son capaces de manejarse en un medio acuático aún sin estar suficientemente preparados.

Los padres de los alumnos que solicitan copia de los exámenes finales de sus hijos lo hacen para estudiarlos en casa, para ayudarlos. Esta concesión a los padres (también a nuestros alumnos) implica una desconfianza hacia el profesor que enseña, puesto que no considera suficientemente satisfactorias las explicaciones que pueda ofrecer el docente acerca del examen y, seguramente, la actitud de su hijo en clase. Cabe pensar que el alumno, -y esto es una hipótesis- aprovechará la ventaja de estudiar los ejercicios que no ha realizado sobre otros alumnos que han confiado en la revisión abierta del profesor. Los solicitantes de copia de exámenes no acostumbran a asistir regularmente a clase ni son buenos estudiantes. La mayoría de las veces sus exámenes aparecen incompletos por lo que van a verse favorecidos con la copia entregada.

Nadie niega la comunicación con los padres, ( y por descontado con los alumnos); sin embargo, uno tiene la impresión de que el objetivo de algunos padres es que sus hijos obtengan el aprobado ¿Cómo luchamos los docentes contra este desprecio a nuestro trabajo? Uno se pregunta qué pasaría si no hiciésemos exámenes, si no elaborásemos pruebas de evaluación ¿Sería esta la mejor opción?

En fin, ninguno de esos padres que reclaman la copia escrita de los exámenes de sus hijos se ha acercado a hablar con el profesor y preguntarle: ¿qué tal es usted como profesor? ¿Explica usted bien?


Murcia, 21.01.21

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artículo de opinión publicado en el periódico “Magisterio“, @magisnet 

el día 2.02.2021 

(solo para suscriptores)

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#PDF

http://tinyurl.com/fce7on5c

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Rivera escribe sobre la educación en la escuela de esta manera

8 February 2020

twitter: @eugenio_fouz

 La guerra de los botones. Dir. Christophe Barratier, 1962

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Rivera escribe sobre la educación en la escuela de esta manera

Andrés Rivera (@followero)
-hilo sobre educación escrito y publicado en @Twitter – 7 febrero 2020-

Un problema evitable en educación: Los maestros hemos sido mansamente persuadidos de que actitudes que durante milenios (v. Quintiliano) han sido síntomas obvios de malcrianza ahora han ser elevadas a los altares de la pedagogía. Ahí van unas cuantas:

-Al niño no hay que contrariarlo nunca, sino identificar sus apetencias con aquello que le conviene. Al parecer, darle a entender al niño que el mundo no gira a su alrededor es, en lugar de aproximarnos a la realidad, una crueldad.

– El niño madurará de forma óptima si vive permanentemente resguardado de todo sinsabor, de toda dificultad, de toda contradicción. Dosificarle dificultades para que madure es algo retrógrado. 🤦‍♂‍

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lea el texto completo aquí:

#PDF

Andrés Rivera (Quintiliano y la educación)

https://tinyurl.com/w2b3avl

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“Estoy pensando que tal vez la mayor barbaridad” (…) por Elías Gómez

30 September 2019

twitter: @eugenio_fouz

Peter O´Toole, “Goodbye, Mr Chips“, Dir. Herbert Ross (1969)

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Ayer leí este tuit del hombre de los pájaros:

“Estoy pensando que tal vez la mayor barbaridad que hemos podido cometer contra las generaciones más jóvenes (más que el cambio climático, que no es culpa de nuestra generación) es la idea de que a la escuela hay que ir a pasarlo teta.”

Me hizo reír. El primer tuit prometía, así que seguí leyendo …

“Aparte de la frustración constante que genera en los profesionales de la educación (que no encontramos la manera de que los niños les encuentren la gracia a las raíces cuadradas, y nos echamos la culpa a nosotros), creo que genera frustración a medio y largo plazo en ellos.”

Y a partir de aquí tuve que leerlo todo.

(Si quiere leerlo todo siga a Elías Gómez en Twitter @eliasmgf o lea el documento que dejo a continuación)

#PDF

https://tinyurl.com/y3972ex2

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lla keda menos, loko

25 May 2014

twitter: @eugenio_fouz

Imagen

Ola K ase? Que qué passa tíio vaya rollo suelta el colega eh. No sé digo yo que a l o mejor si haces una estupidez ahora mismo el pesao ese te echa fuera y aprovechas pa irte un rato al aseo eh, qué te parece. Eres grande, chaval. Si no fuera por tus actuaciones en clase esto se aría un rrollo inaguantable del carajo. Anda, haz tu papel, es lo que esperamos todo s de tí, tío no te amuermes haz una gracieta y nos reímos todos jajajja. Ñmira que eras guay. Me caes bien muy bien. La verdad es que dejaría de dar clase para quedarme pasmao mirando a vér qué se gilipollez toca cuando esté ocupado y preocupado pretendiendo hacer mi trabajo. Claroq eu esto esl o que hay. Muchos colegas me dicen que va en el sueldo, que como al árbitro se le llama hijoputa pues a mi me toca aguantar a l tonto y al gracioso , fingir que me enfado y que me gusta explicarte algo que no te van aa explicar ent u casa ni en ningun laod. Oye perdona la escritura,no es muy cuidada, pero sé que tú ñme entiendes así, de sobra, par que voy a molestarms más si a ti tes igual. Jajaaa. Bueno, no te robo más tiempo. Sigue a´si, que seguro que has entendido el sentido de3 la escueal mejro que yo. Como sabes los profesores no tenemos ni idea de que va el tema este ni hemso ido a clase nunca. Imagino que a partir de la segunda línea habrás dejad o de leer este pestiño, me sorprendería que llegases hasta aquí tío, en serio. Bueno, te dejo a lo tuyo, a hacer lo que hacen las mariposas antes de abrirse 😉

Ánimo que lla keda menos, loko.

{leído en @tumblr}

Cuaderno de clase

4 November 2012

twitter: @eugenio_fouz

 

Hace unos meses en una conversación entre profesores me contaba un colega, de quien aprendo constantemente, el caso de un alumno que iba a suspender su asignatura. Me dijo que a la vista de la libreta llena de ejercicios, correcciones y notas reconsideró su calificación y decidió aprobarle ese trimestre. Asentí y le dije que había sido justo.

Luego me quedé con la idea y pasaron unos meses. Llegó el verano y las vacaciones y no olvidé aquella charla. Al replantearme mi programación y la pedagogía futura decidí dedicar un porcentaje de la calificación de mi asignatura al trabajo de los alumnos en un cuaderno.

Me pregunto cómo puntuar los cuadernos (pasaportes) y cómo organizar esta tarea en el resultado del trimestre. Dejo un espacio en la tabla de calificaciones para sumar puntos de cuaderno en su caso. Compruebo y corrijo ejercicios, veo la limpieza y el orden en el papel o la falta de una cosa y la otra; pongo el sello de la fecha, mi firma y una nota. Hoy puedo decir que la mayoría de los cuadernos están al día y que este apartado evaluable merece la pena.

(Página de muestra de un cuaderno de un alumno con su permiso)

Una escala musical sin ‘do’ es una escala musical sin ‘si’

31 October 2011

twitter: @eugenio_fouz

(Daniel Day Lewis, actor)

EUGENIO FOUZ/

Y dice usted que no tiene mucho sentido el cero en las calificaciones escolares. Argumenta en contra del cero como nota numérica que es algo imposible, que no es normal que un alumno no haya aprendido nada con la mera asistencia a clase. Y sería cierto, si obviásemos el hecho de que todavía hoy se entregan exámenes en blanco. La calificación de cero es sólo el reflejo de lo que muestra el papel vacío.

Por otro lado, cuando uno corrige un ejercicio en que los fallos son cero, es decir, que no tiene errores, podríamos creer que (vamos, algo no debe de saber ese alumno) nadie es perfecto. Y una de dos, o le bajamos al nueve, o le mantenemos su calificación de diez en la prueba.

Supongamos que descendemos al nueve. Ahí ya no estaríamos ante un agravio comparativo para las notas de cero y estaríamos haciendo uso de la political correctness (seríamos políticamente correctos).

La gama de notas que va de cero a diez reconoce una escala de valoraciones objetivas de un profesor sobre un ejercicio realizado en clase sobre unos conocimientos adquiridos, nada más. Si respetamos la calificación más alta, consecuentemente debemos respetar la más baja.

Hoy en día no se decide la evaluación de un alumno en un único examen, sino que se toman en consideración además los procedimientos empleados en clase, el uso de diccionarios, sus estrategias de trabajo, su continuidad en las tareas, etcétera. Un alumno siempre es más que una calificación en una asignatura. Un alumno es un individuo siempre mejorable, y ésa es la tarea de la escuela, de los padres, pero también es la tarea del propio alumno.

Uno no puede ir a cenar a un restaurante, por ejemplo, y quedarse sentado sin cenar, y tal vez esperar que le den la cena o se la paguen.

No obstante, es un hecho que hay alumnos que pueden estar sentados en una clase sin hacer nada y sin aprender, porque no hacen el mínimo esfuerzo, a lo mejor porque no les interesa.

Y uno piensa que no, que la escuela es un lugar de estudio y aprendizaje. Todos aprenden. Y sí, a veces los alumnos también enseñan. La escuela es como un conservatorio de música, como un templo del intelecto.

A una flauta no se le pueden quitar agujeros (notas), en una votación democrática existe el voto en blanco. Nadie debería ir a una escuela a no hacer nada ni a recibir notas inmerecidas. En palabras de Steven Wright, «hay una sutil diferencia entre pescar y estar de pie en la ribera como un idiota».


http://www.laverdad.es/murcia/prensa/20070429/cartas_murcia/escala-musical-escala-musical_20070429.html


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