Hoy toca protocolo y buenas maneras


 

(Fotografía: Alice Springs)

Uno lleva unos días pensando en escribir sobre la conveniencia de fomentar los buenos modales en la escuela, en casa y en la calle. Hoy en día muy pocos se atreven a llamar la atención a cualquiera porque se sabe que no se recibe nada bien un gesto de desaprobación. Para ser más claro, nadie acepta el error como una parte de su vida o trayectoria. Es duro, pero es así.

Un día que volvía andando a casa oí una discusión entre dos conductores. En realidad se oían los gritos de uno de ellos. Una de las voces estaba muy enfadada mientras que la voz que debía darle réplica permanecía en silencio. Cuando pararon los gritos y las malas palabras, el otro tomó la palabra y dijo muy claro “creo que se está usted equivocando”. Eso fue lo que dijo y no dejaba lugar a dudas de dónde se encontraba cada uno. Fue una lección de buena educación.

Estas cosas son las que a uno le llevan a pensar en que el tono, las maneras y la buena educación se aprenden. También tienen que darse muchas otras condiciones para ser educado. A continuación dejo la copia de un extracto de la web http://www.protocolo.org/ sobre la atención a las llamadas de teléfono (cuyo enlace está en el blogroll de este blog)  y un segundo extracto del libro de Montse Solé Saber ser, saber estar editado por Planeta.

“La forma de responder una llamada en la empresa difiere ligeramente, de la particular. Lo habitual es responder con el nombre de la empresa seguido por “dígame”. Por ejemplo: Cronis, dígame. Después de responder la llamada, se suele preguntar ¿Quién le llama? o ¿De parte de quién? Pero cuidado, personalmente la mejor opción es: “un momentito que voy a ver si está, ¿de parte de quién?”, porque al contrario (diciendo primero de parte de quien y luego ver si está) podría interpretarse como que no se quiere poner al teléfono.”

(protocolo y etiqueta.- León, Castilla y León)

“Hasta hace unos años, la buena educación prohibía tener los codos en la mesa; hoy  las costumbres son más tolerantes en este punto.

Actualmente se permite apoyar lods codos en la mesa mientras no se está comiendo, es decir, entre plato y plato. Incluso cuando se toma el café.

La espalda debe mantenerse erguida.

En España, y en la mayoría de los países europeos, las dos manos deben estar sobre el mantel.

Los alimentos se llevan a la boca. No al contrario. No levante el plato, ni tan siquiera para ver la marca de la vajilla.

No se sopla la comida, por muy caliente que esté.

Mastique los alimentos con la boca cerrada.

No haga ruidos extraños al comer o beber (no se le ocurra hacer glu, glu), ni hable con la boca llena.

No se sirve la sal ni con la punta del cuchillo ni con los dedos. Para ello están los saleros, o en su lugar las cucharillas.

No se monopoliza la conversación.

No se comienza  a comer hasta que lo hace la anfitriona.

Cuando finalice su plato o su comida, deposite su cubierto sobre el plato de manera que queden paralelos al borde de la mesa o perpendiculares a la misma.

Solamente los niños juegan a hacer bolitas y miguitas de pan, lo cual no está permitido. No sea usted niño.”

(Montse Solé, Saber ser, saber estar.-extracto del capítulo 6 ANFITRIÓN E INVITADO)

 

 

Tags: ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: